domingo, 11 de marzo de 2012

TU ERES NUESTRA ESTRELLA

Viniste a iluminar tiempos oscuros y aquí sigues alumbrando desde entonces nuestras vidas.

Tu luz es firme y segura.  No eres una estrella fugaz que cruza el firmamento en un instante y desaparece  sin dejar rastro. Tampoco eres una Supernova  que deslumbra  y estalla en el firmamento pero su resplandor se apaga hasta consumirse por completo.
Eres como las estrellas  amarillas  que calientan galaxias y se transforman para seguir luciendo, para  formar nebulosas, para dar vida.

Sin que nos demos cuenta siempre estás ahí, iluminando lo oculto, descifrando enigmas, aclarando nuestras dudas, señalando caminos que ni siquiera habíamos visto.

A veces pareces fría y distante, como las estrellas, pero sólo es apariencia  porque cuando te acercas notas el calor de tu afecto tranquilo y  confiable que perdura  sin alterarse, sin grandes aspavientos.

Si no fuera porque te vimos nacer,  creeríamos que procedes del pasado, de los tiempos antiguos en los que el mundo era más sabio  y más lúcido, tiempos en los que la reflexión era la norma y mirar al firmamento la mejor poesía.

Nos sentimos afortunados de tenerte en nuestro firmamento y sólo deseamos que sigas brillando para nosotros.


Para mi hija María que el 9 de marzo ha cumplido 18 años.

sábado, 3 de marzo de 2012

SALVADORES

Creo que siempre han existido, pero durante un tiempo cuando las cosas aparentemente, nos iban bien a todos, han estado ocultos o adormecidos. Ahora en estos días apocalípticos en los que todo se derrumba y nos vemos amenazados continuamente por desastres impredecibles, atmosféricos, financieros, laborales, políticos, etc, han resurgido y vuelven a ejercer de pontífices sobre lo divino y lo humano.
Da igual su signo político o su adscripción ideológica, ellos tienen la razón, la buena, la que vale para arreglar el mundo y pobre de ti si no comulgas con sus ideas. 
Yo hablaré desde los salvadores de "izquierdas" que por tradición  me caen un poco más cerca,  pero el ejemplo serviría para cualquier lugar del espectro ideológico.


Saben las razones de los males que nos aquejan y tienen las soluciones para conseguir un mundo perfecto en el que reine la igualdad social. El único problema con el que se encuentran es que somos muchos los obtusos que no logramos ver la luz y nos empeñamos en seguir el camino erróneo haciendo así el juego a los culpables de  esta situación. (En esta categoría  se puede colocar, la banca, los políticos, el PP, el PSOE , los medios corruptos, etc). 


Si tu opinión no coincide con la suya o tímidamente te atreves a decir que alguna culpa habremos tenido en esta situación, te tachan de reaccionario, sectario, y por supuesto de no conocer a fondo la realidad. Porque ellos están bien informados, el resto somos unos borregos adocenados por la televisión o sólo leemos prensa doctrinaria de los grandes grupos editoriales que está dirigida por intereses ocultos y mienten como bellacos.


Si no participas de asambleas, mítines, concentraciones, conferencias y similares entras ya en la categoría de mal ciudadano, no sirven escusas sobre horarios de trabajo, vida familiar, responsabilidades varias, no, no sirven, salvar el mundo es lo primero. Tampoco es razón comentar que no te parecen  el único medio posible de actuar o que cuando has participado te han decepcionado o no te han gustado, o lo que sea... no a las acciones no les pasa nada, el culpable eres tú que no participas y desconoces su funcionamiento.


Afortunadamente los salvadores suelen tener bastante tiempo libre lo que les permite estar al tanto de todo y actuar para arreglar el mundo incluso a pesar nuestro. 
Me parece bien y yo se lo agradezco,  pero por favor que lo hagan sin  darnos la paliza .

miércoles, 11 de enero de 2012

DESPROPÓSITOS EDITORIALES

Empiezo el año con una entrada que es una "carta al director"  porque se trata de contestar al editorial de una pequeña publicación, la Revista La Plaza que se distribuye en algunos pueblos de la sierra pobre de Madrid. El editorial podéis consultarlo en www.laplaza.com.es y mi réplica es la que sigue:


DESPROPÓSITOS EDITORIALES
He tenido ocasión de leer el editorial de la revista La Plaza y después de mi sorpresa inicial, desagradable por cierto, sólo puedo pensar que ha sido escrito desde el desconocimiento porque no quiero creer que haya podido escribirse desde la mala fe.


Como hija de Valdepiélagos, como educadora y como madre no puedo menos que responder a un artículo que expresa opiniones desafortunadas sobre la educación, los educadores y la escuela en general.


Empiezo por Valdepiélagos porque en este pueblo siempre hubo escuela y siempre se ha valorado la labor de los muchos maestros y maestras que han desarrollado su trabajo a veces en condiciones difíciles y siempre con escasos recursos. Gracias a estos profesionales con poco sueldo y mucho trabajo, "pasas más hambre que un maestro escuela", nunca ha habido analfabetos en nuestro pueblo y muchas generaciones hemos sido educadas en el respeto, la tolerancia y el aprecio por el saber y la cultura.


Como educadora no puedo discernir si los maestros y maestras de la escuela rural tienen vocación o no, pero sé que han recibido una cualificación profesional y han pasado por una selección (oposiciones) que les acreditan para llevar a cabo su tarea. Sé que no es fácil estar al frente de una escuela unitaria intentando ofrecer a cada niño lo que necesita según su desarrollo y capacidades, poniendo límites necesarios para el normal desarrollo de la clase y respondiendo a las necesidades cognitivas y afectivas de los alumnos.

Como madre no siempre he coincidido con las actuaciones y decisiones de los maestros de mis hijos, pero siempre he intentado acercarme a ellos con respeto, valorando su trabajo e intentando crear espacios de comunicación y no de enfrentamiento. familias y escuelas somos dos elementos imprescindibles en la tarea de que los niños crezcan y se desarrollen como personas plenas y libres. Afortunadamente la escuela no es un lugar de instrucción, eso queda para el ejercito que se encarga de formar soldados, la escuela enseña y educa ciudadanos y no podrá hacerlo si no cuenta con la complicidad y apoyo de las familias.

Las nuevas tecnologías son herramientas muy valiosas en la tarea educativa y se están extendiendo e imponiendo progresivamente en las escuelas a pesar de su elevado coste tanto de implantación como de mantenimiento,  pero todos los que nos dedicamos a la educación sabemos que sólo son eficaces cuando son dirigidas y orientadas por personas que puedan ayudar a los niños a utilizarlas de forma adecuada y controlada. En ningún caso la tecnología puede sustituir la labor de los maestros, como no podría sustituir la labor de las familias, ni ofrecer a los niños el valor de la relación con los otros que se experimenta en la escuela.

No entro a valorar algunas otras de sus propuestas que más recuerdan a una escuela totalitaria y policial que a una sociedad solidaria y creativa que es la que quiero para mis hijos y para todos. Yo no quiero ahorrar en educación porque estoy convencida de que invertir en educación es creer y crecer en el futuro.

Teresa González
Educadora Infantil


  

martes, 6 de diciembre de 2011

ANIMALES

En mi casa convivimos con un perro y con un gato. 
Fue algo que aceptamos sin poderlo discutir, rechazar, ni siquiera opinar. En realidad opinión si que teníamos ya que  tanto Paco (mi marido) como yo, nunca quisimos animales en casa.
Bueno tuvimos un pez, uno normalito ni tropical ni nada de eso, que metimos en una pecera redonda y que un día amaneció panza arriba lo que nos confirmó en nuestra opinión de que los animales viven mejor en su medio natural y no en una casa del barrio de Moratalaz.
Pero un día llegamos a casa y encontramos un chucho que según mi hijo era el regalo de cumpleaños para su padre. ¿Se puede ser más cínico? yo creo que no, pero esa es la versión que tuvimos que asumir. Paco se plantó y dijo que se llevara al perro inmediatamente, que no quería que se quedara en casa. Pero yo me enternecí y dije: - "que se quede esta noche y mañana se lo lleva". Desde aquella frase lapidaria han pasado algo más de ocho años   y Reck, que así se llama nuestro perro, es uno más de la familia.  
Los primeros tiempos fueron difíciles, mordisqueaba todo lo que caía en sus fauces y cuando se quedaba solo  en casa organizaba grandes estropicios. Todos sabíamos que se vengaba de sus dos dueños,  padre e hijo,  destrozando  alguna  de sus pertenencias. Mi hija María y yo permanecíamos al margen pues la guerra no iba con nosotras.
También tuvimos algún susto y preocupación con sus escapadas nocturnas que normalmente se producían cuando estábamos pasando el fin de semana en el pueblo. Si se hacía de noche y tardaba  en volver, salíamos al porche y le llamábamos o recorríamos los alrededores para ver si lo encontrábamos. A veces nos daba la madrugada esperando su vuelta, como padres con hijos adolescentes , hasta que oíamos rascar en la puerta y le dejábamos entrar. El perro con la cabeza gacha y el rabo entre las piernas sabiendo que le iba a caer una buena, yo respirando aliviada de que llegara a casa sano y salvo y Paco regañándole y amenazándole con no soltarle nunca más.    Lo que os decía uno más de la familia.
Lo del gato es otra historia.  

miércoles, 2 de noviembre de 2011

HISTORIAS DE MIEDO

Hace mucho tiempo, cuando yo era pequeña, en los pueblos de Castilla, Galicia y otras zonas del norte de España, cuando llegaba el mes de noviembre se celebraba la fiesta de las ánimas.
La noche del 1 de noviembre, día de todos los santos, la chiquillería preparaba sus armas para una noche de sustos y bromas. Los más afortunados disponían de calabazas que, previamente vaciadas, se convertían en unas cabezas terroríficas sobre todo cuando se les colocaba dentro una vela cuya luz titilaba detrás de unos ojos y boca recortados en la cáscara.
Los que no disponíamos de calabazas, buscábamos por  casa las cajas de zapatos y galletas que con mucha maña y arte transformábamos en calaveras de cartón.
Pertrechados y ocultos tras las sábanas sustraídas del baúl, sin que nuestras madres se enteraran, recorríamos las calles, ya oscuras de por sí, haciendo un desfile de velas y proporcionando sustos y sobresaltos a los pocos viandantes que nos encontrábamos.
Luego en la casa de alguna vecina especialmente quisquillosa, colocábamos la calabaza iluminada y llamábamos a la puerta con golpes huecos y espectrales.
La desbandada era total cuando, ante los golpes, la vecina salía  a la puerta y, gritando, nos lanzaba amenazas a cual más terrible. La peor de todas era que nos había reconocido y que nuestros padres se enterarían de tamaña gamberrada.
Cuando todo volvía a la calma, recogíamos entre risas y susurros los  restos de la calabaza que, en lugar de nuestros traseros, había recibido una patada certera que desmontaba todo el tinglado de su interior.
Y seguíamos nuestra macabra y divertida procesión  hasta encontrar un nuevo destino para nuestras bromas nocturnas.

Todo esto ocurría cuando América era sólo un continente que había descubierto Colón, mucho antes de que los españoles perdiéramos la memoria  y nos convirtiéramos en ese pueblo moderno y globalizado que celebra la fiesta de Hallowen y, sin ningún sentido del ridículo, dice “truco o trato”.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Las musas

Mantengo desde hace tiempo una discusión con mi hija. En realidad mantengo varias pero ésta a la que me refiero tiene que ver con su deseo de ser escritora.
Tenemos opiniones diferentes, contrarias, respecto a qué es la inspiración y cómo nos llega. 


Para mi la inspiración es producto del trabajo y la constancia, de escribir y volver a escribir, de depurar, limar y corregir los textos que uno produce. 
Alguien - es un autor famoso, pero no recuerdo quién- dijo que procuraba que la inspiración le pillara trabajando y yo coincido con su afirmación porque las buenas ideas pueden surgir en cualquier momento, pero plasmarlas y que se conviertan en un texto es producto de la elaboración y el trabajo.


Sin embargo para María la inspiración es ese soplo que llega en un momento y que te obliga a ponerte a escribir estés donde estés, produciendo en un instante algo cercano  a una obra maestra. Hasta que no llega hay que estar tranquilos, relajados y no hay que esforzarse por crear algo que puedes realizar mucho más fácilmente cuando nos invade  la bendita inspiración.


Si le muestro la  convocatoria de un concurso de poesía, relatos, novela o similares me mira un poco irritada y me dice:
 - Tere, ya sabes que yo así no puedo escribir, tengo que esperar a estar inspirada. 
En ese momento imagino a una dama ligeramente entrada en carnes,  vestida con unos tules semitransparentes y con un arpa en la mano que se llega hasta la habitación de mi hija para colocársela encima de la cabeza y soplarle al oído esas maravillosas frases que luego escribirá.  


Reconozco que he estado un "pelín" irónica al explicar su posición en este debate, debe ser la envidia porque escribe mucho mejor de lo que yo lo he hecho nunca.


Nota aclaratoria.-
 Este texto es producto de mi teoría, sólo se puede escribir cuando nos ponemos a hacerlo. En este caso la musa ha sido Nuria que con su comentario, que no había leído hasta ahora, me ha animado a redactar este escrito.   

miércoles, 13 de julio de 2011

Mala memoria

Siempre he presumido de buena memoria y creo que la tengo,  sin embargo soy incapaz de recordar dónde pongo las cosas.  

Se da la contradicción de que puedo rememorar  con exactitud un viaje, una situación concreta,una acción determinada pero no puedo encontrar las llaves de casa, la factura del teléfono, el libro que estoy leyendo o el telefono móvil que para más "inri" siempre tengo en silencio.

Cuando me sucede una de estas pérdidas me transformo en un ser nervioso, agitado y bastante irracional. Pongo a toda la familia en estado de alerta y deambulo por los lugares donde presumo que puedo haber dejado el objeto perdido, repitiendo frases  tales como "soy un desastre", "qué he podido hacer con..." "yo lo había dejado aquí, etc. 
Mi gente que me conoce y ha pasado por esta situación centenares de veces, me sigue por la casa repitiéndome que no me preocupe, que seguro que aparece, que estará donde menos lo imagine y que no puede haber desaparecido por la sencilla razón de que en mi casa no tiramos nada,... sólo es cuestión de paciencia y a veces de olvidarse de que lo estamos buscando.

En este momento tengo extraviado un abanico que seguro encontraré cuando el verano esté llegando a su fin y ya no lo necesite para aliviar estos terribles calores que sufrimos en Madrid durante el mes de julio. He tenido desaparecido el carnet de identidad que he encontrado casualmente en una cartera de mano olvidada en un cajón ¿cómo ha llegado hasta allí? Pues claro que lo recuerdo perfectamente, estuve probando los distintos bolsillos de la cartera para decidir si la cambiaba por la que utilizo en este momento y allí quedó incorporado mi DNI hasta que la casualidad o un recuerdo fallido me volvió a llevar hasta el cajón.

Pero todo tiene su lado bueno, esta entrada  se ha producido gracias a que, durante quince minutos histéricos, no podía encontrar la tarjeta donde tengo apuntada la contraseña para acceder a mi blog. Suerte que tengo esta mala memoria.